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Traducción de "Requiem"

N°1
Dales el descanso eterno, Señor, y que la luz perpetua les ilumine.
Mereces un himno, Dios, en Sión y te ofrecerán votos en Jerusalén.
Atiende mi oración todos los cuerpos van hacia ti.

N°2
Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.

N°3
Día de ira, aquel día en que los siglos serán reducidos a cenizas, como profetizó David con la Sibila.
¡Cuánto terror habrá en el futuro cuando venga el Juez a exigirnos cuentas, rigurosamente!
El sonido maravilloso de la trompeta retumbando por los sepulcros reunirá a todos ante el trono.
La naturaleza y la muerte se asombrarán cuando resuciten las criaturas para responder ante el Juez.
Y por aquel profético libro en que todo está contenido el mundo será juzgado.
Cuando el Juez se haya sentado todo lo oculto saldrá a la luz; nada quedará impune.
¿Qué podré decir yo, desdichado? ¿A qué protector invocaré, cuando ni los justos están seguros?
Rey de majestad tremenda a quienes salves será por tu gracia, sálvame, fuente de piedad.
Acuérdate, piadoso Jesús, de que soy la causa de tu venida, no me pierdas en aquel día.
Buscándome, te sentaste cansado; me redimiste con la cruz; no sea en vano tanto esfuerzo.
Juez que castigas justamente, otórgame el perdón antes del Día del Juicio.
Gimo, como un reo, el pecado enrojece mi rostro; perdona, Dios, a quien te implora.
Tú que absolviste a María y perdonaste al ladrón, también a mí me has dado esperanza.
De nada valen mis súplicas, pero por tu misericordia no me envíes al fuego eterno.
Dame un lugar entre las ovejas y separándome de los cabritos colócame a tu derecha.
Rechazados ya los condenados, y entregados a las crueles llamas, llámame con los bienaventurados.
Suplicante y humilde te ruego, con el corazón casi hecho ceniza: apiádate de mi última hora.
Día de lágrimas será aquel en que resurja del polvo el hombre culpable para ser juzgado.
¡Perdónale pues, oh Dios, piados Señor Jesús! ¡Dales el descanso! Amén.

N°4
Señor Jesucristo, Rey de la gloria, libera a las almas de todos los fieles difuntos de las penas del infierno y de las profundidades del lago;
líbralas de la boca del león; que el abismo no las absorba, ni caigan en las tinieblas; haz que el abanderado San Miguel las conduzca
hacia la santa luz, que antaño prometiste a Abraham y a sus descendientes.
Súplicas y alabanzas, oh Señor, te ofrecemos en sacrificio.
Acéptalas en nombre de las almas en cuya memoria hoy las hacemos.
Házlas pasar, Señor, de la muerte a la vida como antaño a Abraham prometiste y a su descendencia.

N°5
Santo, santo, santo es el Señor Dios de los Ejércitos.
Llenos están los cielos y la tierra de su gloria. Hosanna en las alturas.

N°6
Bendito el que biene en el nombre del Señor!
Hosanna en las alturas.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, danos la paz.
La luz inextinguible brille para ellos, Señor, con tus santos por toda la eternidad.
Porque eres misericordioso, Desansen por siempre.